Año de Doble Unción´2026.

En el atardecer del 22 de septiembre del año 2025 comenzó la celebración del nuevo año judío el 5786. Este año para el pueblo hebreo, tiene un significado profético centrado en la convergencia del Reino, la revelación, la expansión y la conexión entre lo espiritual y lo físico, con interpretaciones que sugieren un tiempo de grandes oportunidades, manifestación de la gloria divina y avivamiento a través de la acción del Espíritu Santo, la voz encendida y la vindicación, abriendo puertas a nuevos comienzos y el «cielo invadiendo la tierra».

El calendario de Israel se utiliza como referencia profética para la iglesia cristiana porque se considera el «reloj de Dios» para la historia de la humanidad, estableciendo tiempos sagrados (fiestas de Levítico 23) que simbolizan el plan redentor de Cristo. Se basa en la creencia de que la existencia y eventos de Israel son cumplimiento de profecías bíblicas y señales del fin de los tiempos, facilitando la comprensión de los tiempos presentes y futuros. Pero siempre aclarando y entiendo que nuestra Fe y Salvación está basada en la persona de Jesucristo y que todo está cumplido en El (Cristo).

Como todos los años, nuestro ministerio entra en un tiempo de Clamor y ayunos, orando por su dirección y revelación a propósito del nuevo año que se aproxima. Dios sigue hablando hoy, Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos (Heb.13:8). Estando en el Altar Orando para ungir a la Iglesia, que entraría en este tiempo para apartarnos a buscar a Dios para un tiempo en su presencia el Señor me mostro un fogón con piedras y leñas muy bien cortadas, con fuego que salía y desde lo alto surgieron dos palabras una entro de la izquierda al centro donde estaba la fogata y la otra palabra de la derecha al centro del Fuego y decía: Doble Unción. Alli pude entender lo que venía para el próximo año. Cada arista o coordenadas proféticas, Dios nos la revela por la palabra en revelaciones por el Espíritu Santo. Entendí luego que este 2026, seria un año que venia con una nueva unción, un año de profunda sobrenaturalidad y poder Dios. Un año cuyas variables resaltantes serian: la Revelación, la Transformación y el Crecimiento Sobrenatural. Un año para el Sacudimiento y la confrontación hacia nuestra propia realidad trayendo temor reverente y un nuevo tiempo de Oportunidades de Dios para la Renovación.

Aperturar un nuevo año profético significa alinear el corazón con los propósitos de Dios para un nuevo ciclo, abriéndose a su dirección, promesas y tiempo de renovación espiritual.

Se entiende como una nueva temporada donde recibimos con fe las promesas, visiones o palabras proféticas para el nuevo ciclo, comenzando a actuar en alineación con ellas. Poner atención a lo que Dios quiere decir o hacer en la nueva temporada, a través de su Palabra, oración y discernimiento.

No se trata de magia o de una fecha mística, sino de un punto de encuentro intencional con Dios para sincronizarse con Su ritmo y planes, creyendo que Él guía a Sus hijos en el tiempo.

Es un momento para dejar atrás lo que debe quedar atrás, afinar el oído espiritual y dar el primer paso de fe hacia lo nuevo que Dios quiere hacer.

      Presentamos las coordenadas o aristas proféticas para este año 2026, desde la perspectiva del Ministerio Internacional Bethesda.

  • Año para la preparación y el entrenamiento.

«Cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que haga por ti, antes que yo sea quitado de ti. Y dijo Eliseo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. Él le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te será hecho así; más si no, no.» (2 Reyes 2:9-10)

«Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan«. (Lucas 5:37-38)

Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra«. (2 Timoteo 2:21)

Debido al mover de Dios que viene para este año, el Señor prepara a su Iglesia hambrienta de Su Presencia y de Su Unción. La Preparación será Espiritual y de Carácter. Se interpreta como un tiempo de multiplicación en todas las áreas de la vida de la congregación. Nuestra decisión y pacto deber ser pasar por Betel, simbolizando la toma de decisiones firmes para servir al Señor de manera innegociable.

La Preparación Espiritual y de Carácter que debemos desarrollar para esta nueva temporada Profética podemos desglosarla de esta manera:

Santificación y Circuncisión del Corazón: Limpiar el interior de todo aquello que impide que la unción fluya (representado por el paso por Gilgal).

Fidelidad Extrema: Mantenerse firme en el servicio y la oración, incluso en los detalles pequeños, ya que la «doble porción» es el derecho del heredero fiel.

Caminar por Fe: Abandonar la visión natural para depender totalmente de la dirección de Dios

En este año Dios nos llama a preparar nuestro Odre para recibir la unción que viene. La actitud es la de reconocer y humillarse para que la transformación siga ocurriendo en nuestros corazones y no perder lo grande que viene.

En este año que experimentaremos un mover sobrenatural del Señor pasaremos por el entrenamiento necesario para sostener lo que Él promete darnos. Una vida y relación profunda. Un nuevo nivel de hambre espiritual comenzará a ocurrir en nuestras vidas. Es necesario para que esto ocurra tener el anhelo, la fe y el aprecio por la presencia de Dios para recibir un aumento en su poder. Si deseamos conocerlo y se lo pedimos con todo el Corazón, el Señor pondrá ese deseo de buscarlo en las madrugadas en todo tiempo, de estudiar y oír su voz a través de Su Palabra.

Este año traerá un Temor Reverente, reconociendo y renunciando a todo lo que no le agrade a Él. Vivir en integridad y obediencia diaria es fundamental para mantener y aumentar la unción. Amar la justicia y rechazar la maldad son requisitos específicos y fundamentales para ciertos niveles de unción. En la Formación del Carácter, se requiere una entrega total de la vida y el corazón al propósito de Dios. Este será un año de preparación y entrega muy especial.!!!

  • Señal de Cambios masivos.

«Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará». (Daniel 12:4)

Continuaremos viviendo los tiempos de sacudimiento en el mundo. Es una época de cambios masivos los que se viven en este aceleramiento profético. Habrá cambios masivos para este nuevo año, incluyen avances tecnológicos significativos y transformaciones sociales y económicas.

Otros cambios sociales y económicos profetizados son:

Transformación Social (2 Timoteo 3:1-5): Advierte sobre un cambio radical en la conducta humana en los «postreros días», describiendo una sociedad egoísta, sin afecto natural y amadora de los placeres más que de Dios.

Señales Económicas y Globales (Mateo 24:7): Jesús mencionó conflictos internacionales («nación contra nación») y desastres naturales que afectan la estabilidad global, catalogándolos como el «principio de dolores».

Renovación Espiritual (Hechos 2:17): Se profetiza un derramamiento del Espíritu sobre la humanidad, resultando en visiones y profecía entre jóvenes y ancianos antes del «día del Señor»

Este el tiempo propicio para que la Iglesia de Jesucristo este apercibida, como dice la palabra de Dios «Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.» (Lucas 21:18).

  • Año donde Dios traerá un profundo temor Reverente.

«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.» Salmo 139:23-24 (Reina-Valera 1960).

«El temor de Jehová es aborrecer el mal; la soberbia y la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, aborrezco» (Proverbios 8:13)

Este será el año dónde Dios traerá un profundo temor reverente a su iglesia debido a los altos niveles de unción que vendrán. El temor reverente a Dios no significa tenerle miedo al castigo, sino que es una combinación de respeto profundo, asombro y amor hacia Su grandeza. El temor reverente es un «fuego sagrado» que purifica el corazón, permitiendo que el creyente viva con humildad, gratitud y una conducta santa

El Señor va a limpiar sus altares poniéndolos en orden, sacando lo oculto y lo escondido. Por lo tanto, se anuncia Juicio para limpiar su casa. La actitud debe ser la de arrepentimiento, confesión y renunciación. Este es un año poderoso porque El vendrá a soplar sobre nosotros a visitarnos y darnos un nuevo empuje y enfoque, por lo tanto, es un año para la Introspección, la purificación y Guia.

Introspección: Es una petición de honestidad radical, reconociendo que Dios conoce aspectos de nosotros que nosotros mismos podríamos ignorar.

Purificación: El salmista no solo pide ser examinado, sino también ser corregido si está tomando un rumbo equivocado.

Guía: Concluye con un deseo de ser dirigido hacia una vida de integridad («el camino eterno»).

Humillémosnos como junco para que su visitación en nuestros altares y su presencia nos imparta un nuevo amor y corazón ardiente por El. Aleluyaaaa.!!!

  • Año para las manifestaciones sobrenaturales de Dios.

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a la luz; ¿no lo conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.” (Isaías 43:19).

“Miren a las naciones y observen; asómbrense y queden maravillados. Porque estoy por hacer algo en sus días que no creerían, aunque se les contara.» (Hab. 1:5)

En este año veremos un incremento, una manifestación marcada de lo sobrenatural de Dios en la vida de su iglesia. La variable es Lo sobrenatural sobre lo natural. Dios promete crear caminos donde humanamente es imposible mirar y provisión donde no la hay. Veremos cosas que superan el entendimiento humano, lo inexplicable manifestarse.

Dios intervendrá de manera especial en la vida de los creyentes, mostrando su poder más allá de lo natural. Se espera ver sanidades, liberaciones, provisiones inesperadas y respuestas a oraciones que no pueden explicarse por medios humanos. Un Aumento de los niveles de Unción. Será un tiempo de despertar espiritual, donde más personas se acercarán a la fe, se fortalecerán las iglesias y experimentarán una renovación en la vida cristiana.

Las “manifestaciones sobrenaturales” también se verán como oportunidades para dar testimonio del poder de Dios frente a otros. No solo se refiere a milagros externos, sino también a cambios internos profundos: restauración emocional, libertad de ataduras, crecimiento espiritual. Todo apunta a un año donde lo divino se hará evidente en lo cotidiano, y donde los creyentes esperan ver la mano de Dios obrando más allá de lo que la lógica humana puede explicar.

Declaramos que el 2026 será el año en el que veremos la gloria de Dios manifestada sobrenaturalmente, porque está escrito: ‘Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti’ (Isaías 60:1).

  • Un nuevo nivel de ciencia se manifestará.

“Porque a este es dada por el Espíritu palabra de Sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu “(1a Cor. 12:8)

El año que viene habrá una manifestación sobrenatural del Don de Ciencia también llamado don de conocimiento. Los aspectos claves de esta manifestación no se tratan de un conocimiento humano adquirido en un estudio secular sino de una capacidad sobrenatural infundida por el Espíritu Santo. Este año disfrutaremos de un nivel de ciencia tan poderosa qué hablará hacia los demás y que también revelará hacia nosotros situaciones o hechos de manera tal de producir en los inconversos salvación y confrontación en su estilo de vida, y de alertar o direccionar a los hijos de Dios para ayudarlos en su protección y posicionamiento en el reino de Dios. En el año 2026, disfrutaremos de un nivel de Revelación sobrenatural y puntual.

  • Un nuevo nivel de manifestaciones del Don de Fe: Grandes milagros ocurrirán en los altares que busquen su presencia.

“A otro, fe por el mismo Espíritu.” (1 a Cor 12:9)

La manifestación sobrenatural del don de fe significa una capacidad extraordinaria dada por el Espíritu Santo que permite confiar en Dios más allá de lo natural, enfrentando situaciones imposibles con seguridad absoluta y produciendo milagros, sanidades o liberaciones. No es la fe común de todo creyente, sino una medida especial que se activa en momentos críticos para que el poder de Dios se manifieste. Se da en momentos específicos donde el creyente recibe una confianza inquebrantable que trasciende la lógica humana y abre paso a lo imposible. El don de fe es como un motor espiritual que sostiene milagros y sanidades.

En este año veremos como el poder se moverá de manera especial sobre los ministerios que busquen y anhelen, deseen, mantengan una vida de intima comunión con El. El Don de Fe No se puede fabricar ni entrenar, sino que se recibe por gracia. Permite vivir en victoria sobrenatural, demostrando que Dios obra más allá de lo natural elevando el nivel de vida espiritual.

Cuando el Don de Fe se manifiesta fortalece la fe de otros al ver la intervención milagrosa de Dios. Así que Dios se manifestara trayendo ese nivel de fe en muchos para fortalecer la fe de su Iglesia.

La manifestación sobrenatural del don de fe es la intervención divina que otorga una confianza extraordinaria en Dios para que ocurran milagros y prodigios en situaciones imposibles. Es un don especial que trasciende la fe cotidiana y revela el poder del Espíritu Santo en acción. Este es un año de movimiento sobrenatural de Dios.

  • Un nuevo nivel de Unción será servido a los que lo deseen y anhelen.

«Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo; seré ungido con aceite fresco.»— Salmos 92:10 (Reina-Valera 1960)

«pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.» — Hechos 1:8 (Reina-Valera 1960)

Una hermana Intercesora de Oficio de nuestro ministerio nos conto una visión que tuvo los días pasados: “la visión fue así, llegue a la iglesia.  y había bastante gente y comencé a ver como llamas que salían de todos lados como cometas o aerolitos muy   velozmente y se incrustaban en la gente   y cuando los veía salir hacían un sonido, pero muchos a todos lados. Eran llamas pequeñas, como luces como azules eran tantas como una lluvia de ellas, pero toda se incrustaban, se alojaban en la gente.

Esa Visión revela el nivel de visitación que viene a las iglesias, al cuerpo de Cristo a cada uno de los que están buscando a Dios de todo corazón. En primer lugar, la visitación va a ser personal, en segundo lugar, va a ser acelerada y en tercer lugar va a ser misteriosa. Este es un año donde Dios en su infinita misericordia al que conocemos como el Dios de las segundas oportunidades nos estará confrontando, tocando nuestros corazones, sacudiendo nuestra vida para prepararnos para lo grande y poderoso que viene en este mismo año y los próximos y así llevarnos a nuevo nivel.

Este año Dios nos entregara un nuevo nivel de Unción. Recibir un nuevo nivel de unción se entiende como experimentar una mayor medida de la presencia, poder y gracia del Espíritu Santo en la vida de una persona. Esto se traduce como un llamado más profundo, una responsabilidad mayor, una etapa nueva en la vida de fe. El Señor limpiara y santificara los altares para adecuarlos a esta nueva temporada.

Esto Significa que habrá:

  • Mayor sensibilidad al Espíritu Santo: se perciben con más claridad la guía, dirección y voz de Dios.
  • Capacitación para servir: la unción no se recibe solo para beneficio personal, sino para cumplir un propósito más amplio: predicar, enseñar, sanar, liderar o ministrar.
  • Autoridad espiritual: se asocia con un aumento de autoridad en la oración, en la enseñanza o en el liderazgo.
  • Transformación personal: implica crecimiento en carácter, santidad y obediencia.

Cuando se habla de “recibir un nuevo nivel de unción” se refiere:

  • Haber pasado por un proceso de preparación o prueba que lo capacita para más.
  • Entrar en una nueva etapa de ministerio o servicio.
  • Experimentar dones espirituales con mayor intensidad (sabiduría, sanidad, palabra profética, etc.).
  • Año para la consolidación de alianzas divinas.

Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto.» (Eclesiastés 4:9-12)

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” (Colosenses 3:23-24) (RVR1960)

Este será un año para la consolidación de las alianzas existentes y de las nuevas Conexiones divinas que el Señor traerá para cumplir los propósitos en la expansión del reino. Recordaremos lo que dice la palabra que uno hace huir a mil y dos a diez mil. Un año donde también veremos enfrentamientos del mundo de maldad para detenernos y atemorizarnos, pero el Señor nos dará la agilidad y las armas de luz poderosas en Dios para detener y aplastar todo plan oculto del enemigo. El poder y la unción de cuerpo es el poder sinérgico del Espíritu Santo que se manifiesta con una intensidad y eficiencia multiplicada cuando miembros consagrados del cuerpo de Cristo se unen en acuerdo fe y propósito común autoridad y presencia de Jesús. No es magia ni una fórmula es la naturaleza misma de la iglesia funcionando como un organismo vivo dónde el todo es mayor que la suma de sus partes es un anticipo del poder del reino que se libera cuando la iglesia ora declarando y actuando como uno.

Este año Dios traerá bajo un mismo sentir y propósito la importancia a trabajar unidos trayendo personas correctas en equipos de oración y propósito a los pactos de oración entre creyentes y a la unidad de la iglesia local. Será el año donde la unción de cuerpo se hará tangible y transformadora para lo que entiendan disciernan y reciban los diseños del reino de Dios.

Para este 2026, la visión espiritual apunta a un periodo de estabilidad y expansión estratégica, que implica la consolidación y la llegada de nuevas conexiones:

  • Consolidación de alianzas actuales: Es propicio tiempo de fortalecer los lazos con aquellas personas y ministerios que han caminado contigo. Se trata de pasar de la colaboración casual a un compromiso sólido y de largo plazo para proyectos de gran escala.
  • Aparición de «Conexiones de Reino»: Verás la llegada de personas con recursos, sabiduría o plataformas específicas que se alinean perfectamente con tu propósito. Estas no son coincidencias, sino asignaciones diseñadas para acelerar tu avance en este año.
  • Discernimiento agudo: Al ser un año de alianzas, será vital utilizar el discernimiento para distinguir entre una oportunidad favorable y una verdadera alianza divina que aporte paz y crecimiento mutuo.

Este año el Señor traerá a las personas correctas para crear una concordancia en esa visión de unidad en el espíritu y de esa manera proclamar el poderoso evangelio de Cristo a las naciones. Aleluya.!!!

Dios va a unir con una unción de cuerpo este año para desmantelar las artimañas del enemigo y derribar gigante que se levanten.

  • Año para un profundo estado de Introspección, el arrepentimiento y la renovación Espiritual.

«Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios«. (Salmo 51:17)

«Porque así dijo el Alto y Sublime… Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados«. (Isaías 57:15)

«Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu«. (Salmo 34:18)

Este será un año para el quebrantamiento y el reconocimiento de como esta nuestra vida delante de Dios. Será un año para la introspección mirarnos hacia adentro un examen riguroso de nuestra consciencia. Reconocer y arrepentirse.

Será el tiempo propicio para el reconocimiento honesto de los errores cometidos, las oportunidades perdidas o el daño causado (a uno mismo o a otros). Un tiempo para meditar en la toma de responsabilidades. Estar dispuesto a soltar viejos patrones de comportamiento que frenan o detienen nuestro avance en el Señor.

El Señor nos traerá Renovación Espiritual, mejoras en todo sentido bajo un trato intimo personal con cada uno de nosotros.

Este Año 2026, será un periodo de «poda». Al igual que un árbol debe perder sus hojas secas para florecer con más fuerza, debemos usar la introspección en este año, para identificar lo seco (el error), el arrepentimiento para cortarlo y la renovación para permitir que brote lo nuevo. Es un año de gran madurez emocional.

  • Año para la Evangelización y la formación de nuevas comunidades de fe.

«Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra». (Hechos 1:8)

«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…» (Mateo 28:19-20)

Este será un año propicio para la Evangelización y el discipulado continuo. Programar y afianzar los programas evangelísticos para ganar muchas almas para el Reino de los Cielos. La nueva Unción que viene motivara e impulsara a la Iglesia de Cristo, para tomar las calles de pueblos y ciudades del mundo, empoderados con el poder del Espíritu Santo para Predicar y transformar el corazón de miles de personas atadas por el mundo de maldad.

¿Cómo podría perseguir uno a mil, y dos hacer huir a diez mil, si su Roca no los hubiese vendido, y Jehová no los hubiera entregado?” Deuteronomio 32:30 (RVR1960)

Año para Alinear la Intercesión con una Unción de Cuerpo y abrir caminos para la Expansión del Reino de Dios.

“Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordáis de Jehová, no reposéis.” (Isias 62:6)

Otra vez os digo, que, si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” (Mateo 18:19)

Un directivo del Ministerio me conto una visión que tuviera en un tiempo de ayuno y oración en el pasado mes de noviembre del año 2025: “El Espíritu Santo mostró una revelación en dónde nos encontramos un grupo de hermanos que se nos había dado la orden de cruzar una corriente de río para pasar al otro lado como conscientes de llevar a cabo una misión. La visión vino como un zoom en donde la imagen se acercó y logré ver que les era muy difícil atravesar el río uno a uno, ya que la corriente los arrastraba y los movía de su lugar, cada hermano cuando pasaba individualmente la corriente lo removía el que lograba pasar finalmente quedaba agotado en la orilla del otro lado esperando a que el otro pasara Y así sucesivamente todos. La visión se alejó hacia atrás y pude ver otro grupo de hermanos que comenzaron a hacer una cadena humana, se estrecharon brazo con brazo, hombro a hombro, se les veía el rostro un compromiso por no soltarse a pesar que la corriente viniera sobre ellos, comenzaron a extender la cadena desde la orilla y comenzaron a avanzar sobre la corriente firmes y adelante, el primero pudo con la ayuda de todos llegar a la otra orilla, Y fue cuando él comenzó a halar uno a uno de tal manera que todos pudieron pasar al otro lado. ”

La interpretación de esa revelación tiene que ver con dos de las aristas proféticas que nos dio el Señor para este año 2026: (1) Un Año para la activación de una Unción de cuerpo (2) Una Unción de Intercesión en Equipo.

El 2026 se perfila como el año para alinear la intercesión con una unción de cuerpo, marcando un tiempo estratégico para abrir caminos hacia la expansión del Reino de Dios.

Es el Llamado a la Vigilancia Espiritual (Sentinelas) que se activen en los muros de la Iglesia del Señor. Esto se puede explicar que en 2026 Dios levantara «sentinelas en los muros» (Isaías 62:6). Este despertar no será una actividad ocasional, sino una asignación divina para que la Iglesia actúe como un escudo protector sobre las naciones, las familias y las instituciones. Es una transición de una oración pasiva a una intercesión activa y vigilante. La palabra para este año profético correspondiente a la Intercesión es Unidad Corporativa Espiritual fundamentada en los Pilares de: (a) el Principio del Acuerdo y (b) la Sinergia y Poder Colectivo.

Este año el Espíritu Santo unirá la intercesión en forma de eslabones para que como un solo Hombre y una sola mujer golpeemos los muros y sean derribados. Se enfatiza que la unción se moverá en el «Cuerpo de Cristo» operando en unidad. No hay tiempo ni lugar para el Aislamiento o el Individualismo, Dios se moverá con una Unción de Cuerpo para traer poderosos Resultados para la Expansión del Reino de Dios.

La intercesión en 2026 se caracterizará por la convergencia. Dios está rompiendo el aislamiento de los intercesores individuales para formar redes globales sincronizadas. Se puedes explicar como un «estruendo de muchas aguas» donde diferentes denominaciones y culturas se unen en un solo clamor, entendiendo que la autoridad espiritual se multiplica cuando el Cuerpo opera en unidad (Mateo 18:19).

 Será una Intercesión estratégica, destinada a derribar barreras territoriales y espirituales que han impedido el crecimiento en años anteriores. Oración Basada en el Diseño Gubernamental

Este despertar tiene un enfoque en el «Gobierno de Dios». Los intercesores están siendo capacitados para no solo pedir por necesidades, sino para declarar la voluntad del cielo sobre la tierra. Sera una intercesión con autoridad legal espiritual, enfocada en:

  • La transformación de esferas de influencia (gobierno, educación, economía).
  • La preparación del camino para un avivamiento de cosecha masiva.
  • La protección ante crisis globales mediante la intervención divina provocada por el clamor.

Preparémonos a disfrutar de un año poderoso con una Nueva Unción para la intercesión efectiva y la Guerra Espiritual del más alto nivel. La Intercesión será protagónica en el pueblo del Señor, ya no será silente, sino que se hará sentir, crecerá y avanzará en nuestras iglesias.

Una Unción especial para la Transformación del corazón.

«Les daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de ustedes. Quitaré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.» (Ezequiel 36:26)

Este año se moverá una unción poderosa que compungirá y tratará con las almas para producir un cambio radical de Vida. Siempre Dios se ha movido, pero a medida que los tiempos hacia el fin se aceleren el mover de Dios para la salvación de las almas será Grande. EL Espíritu Santo convenciendo de pecado, juicio y justicia. Miles llegando a los altares llorando, expresando su necesidad de Dios en su Corazón. Creyentes de la más alta calidad llegan a nuestras iglesias, convirtiéndose y recibiendo el poder de Dios. Sin Transformación no hay una nueva Vida. Un cambio profundo de mente, y el corazón se producirá en la vida de las personas. Prediquemos el evangelio con poder y traeremos para el reino creyentes del más alto nivel. La unción se moverá sobre la gente de manera tal, que generará un replanteamiento total de sus vidas resultando en un abandono del pecado y su adhesión a la fe en Cristo

La predicación del evangelio de Jesucristo de la boca de sus hijos cargados de Revelación traerá un cambio fundamental de mentalidad y dirección. A medida que el fin se acerca, los niveles de unción irán aumentando, trayendo el Reino de Dios con poder y Gloria. 

En la Conversión de las personas el Espíritu Santo traerá un arrepentimiento genuino y cambio de corazón. No es solo remordimiento lo que se necesita, sino una transformación interior que lleve a una nueva dirección de vida.

Año para un Crecimiento Sobrenatural de la Iglesia de Cristo.

«el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos» (Hechos 2:47).

«Pero la palabra de Dios crecía y se multiplicaba» (Hechos 12:24)

En este año el Señor traerá un crecimiento sobrenatural a la iglesia de Cristo. Predicaremos la palabra con denuedo y  y el Señor añadirá a la iglesia lo que habrán de ser salvos. Esto se traduce unción, cómo un crecimiento sustentable y sostenible dentro de la iglesia de Jesucristo.

En el contexto de una iglesia bajo la Presencia y Unción de Dios en el 2026, el crecimiento sostenible y sustentable se define por la integración del poder espiritual con la salud administrativa y ministerial.

1. Crecimiento Sostenible: El Ritmo de la Gracia

El crecimiento sostenible se refiere a la capacidad de mantener el avance numérico y espiritual a largo plazo sin agotar los recursos humanos ni comprometer la salud emocional del liderazgo [1, 5].

Presencia y Unción: La Unción actúa como el «aceite» que reduce la fricción en el servicio. Cuando hay Presencia, el crecimiento no es fruto del esfuerzo humano agotador (activismo), sino del flujo natural del Espíritu Santo [2, 4].

Indicador: Una iglesia sostenible crece porque sus miembros están siendo transformados, no solo entretenidos. Se evita el «burnout» ministerial porque se trabaja bajo el yugo fácil de Cristo [5, 6].

2. Crecimiento Sustentable: La Solidez de los Cimientos

El crecimiento sustentable implica que la iglesia posee los sistemas y la madurez necesarios para que el crecimiento se mantenga por sí mismo a través del tiempo [3, 7].

Presencia y Unción: La Unción atrae a las personas, pero la formación de discípulos (sustentabilidad) las retiene. Un crecimiento sustentable asegura que la gloria de Dios descanse sobre una estructura de orden y rendición de cuentas [4, 8].