En una atmósfera de profunda reverencia y expectativa espiritual, la Iglesia Bethesda Internacional celebró el servicio de apertura del año profético 2026. Bajo el lema «Doble Unción», este encuentro no solo marcó el inicio de un nuevo ciclo en el calendario, sino que estableció la hoja de ruta espiritual para la congregación y los miles de personas que sintonizaron el mensaje a nivel global.
Un inicio marcado por la identidad y la fe
La jornada comenzó con un acto protocolar que unió la fe con el sentido de pertenencia, entonando con fervor el Himno Cristiano y el Himno Nacional de Venezuela. Este inicio dio paso a una sentida oración dirigida por el Hno. Rodolfo Wolf, quien preparó el terreno espiritual para lo que sería una noche de revelación. La adoración, a cargo del grupo de alabanza Bethesda, junto a las expresiones artísticas de la danza hebrea y el teatro, sirvieron como un puente visual y sonoro hacia la impartición de la Palabra.
La Revelación: Preparación, Intercesión y Sacudimiento
El mensaje central, compartido por el Dr. Roberto Velazco, desglosó las dimensiones de la «Doble Unción». Lejos de ser un concepto abstracto, el Dr. Velazco enfatizó que esta unción requiere una respuesta activa de la Iglesia a través de tres pilares fundamentales:
- Preparación Rigurosa: El 2026 se presenta como un tiempo para el perfeccionamiento de los dones y el carácter, entendiendo que una mayor unción exige una mayor estructura espiritual.
- Intercesión de Alto Nivel: Se hizo un llamado a intensificar la vida de oración, moviéndose de la petición personal al clamor profético que establece el reino de Dios en la tierra.
- El Sacudimiento Divino: Se advirtió que el año traerá movimientos en las estructuras naturales y espirituales. Sin embargo, este sacudimiento no viene para destruir, sino para remover lo inestable y permitir que solo lo que es de Dios permanezca firme y sea bendecido.
«La voz del Señor nos llama a no ser simples espectadores, sino participantes activos de un mover que afectará todas las áreas de nuestra vida durante este año», afirmó el Dr. Velazco durante su intervención.
Un cierre de poder sobrenatural
La culminación de la velada estuvo marcada por una espectacular ministración del Espíritu Santo. El altar se convirtió en un escenario de testimonios vivos, donde la oración por sanidades y milagros se manifestó con autoridad, confirmando con señales la palabra que se acababa de sembrar.
Este inicio de año consolida a Bethesda Internacional como un faro de esperanza, enviando un mensaje claro al mundo: el 2026 es el tiempo de caminar bajo una medida superior de la gracia de Dios.











