El domingo 20 de octubre, llegamos a la iglesia EL SHADDAY en Houston, pastoreada por Conrado y Martha Sánchez. El mensaje del día llevó por título «Ministros del Tercer día» y se fundamentó en Jeremías 3:15, donde Dios declara al pueblo de Israel: «y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia e inteligencia». Desde el momento en que salí de la casa del pastor, la presencia divina se hizo palpable.

El pastor, de pie frente a mí en la cocina de su hogar, comenzó a hablar en lenguas. En ese instante, el Señor me iluminó, instándome a interpretar esas lenguas y revelándome un mensaje que se ajustaba a mi necesidad personal. Visualicé un lago de aguas muy tranquilas, y sentí que el Señor me guiaba hacia las profundidades de ese lago, deseando sumergirme en aguas de reposo.

Durante nuestra celebración del Día del Pastor, conocido aquí como «Apreciación Pastoral», disfrutamos de una abundante comida acompañada de mariachis cristianos, mientras cantábamos coros e himnos al Señor. A medida que la gente comenzaba a retirarse, un pequeño grupo se quedó con nosotros.
La nuera del pastor me solicitó que orara por un hombre que había estado sordo durante 50 años debido a una infección crónica que le causaba supuración en el oído izquierdo. Durante la oración, comenzó a sentir una oleada de calor en todo el conducto auditivo, y el oído afectado se destapó. Al dejar el oído sano cubierto, empecé a hablarle, y él comenzó a escuchar sin darse cuenta de que había recuperado la audición. Poco a poco, la mejora en su oído se hizo evidente.

