
Palabra Profética Restauración Restitucion’2021.
Palabras clave: Restauración, Restitución y Tiempo.
Año para la Restauración
“¿ No podre yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel ? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel. «(Jeremías 18:6 )
Después de un tiempo de zarandeo con todo tipo de terribles pruebas y de procesos fuertes, viene una temporada de Restauración. Restaurar en general significa, poner algo en el estado en el que antes estaba, pero a diferencia de lo que ocurre con los objetos, bíblicamente hablando restaurar significa devolver el estado inicial u original a algo pero no permanece estático, experimenta crecimiento, mejora hasta el punto de llegar a ser superior al estado inicial. El acto de Restaurar algo significa que vuelve a un estado previo que se considera mejor, más puro, con menos daños o complicaciones.
Este será un año para la Restauración, se recuperara lo perdido, se recobraran nuevas fuerzas y se repondrá lo que fue quitado. Tres palabras sinónimos que tendrán un profundo significado en aquellos que se dispongan a oír la voz de Dios, a humillar su Corazón y a activar en su vidas las promesas de Dios para la Restauración. Jer. 15:19 dice: «Por tanto, así dijo Jehová: si te convirtieres, yo te restaurare, y delante de mi estarás; y si entresacaras lo precioso de lo vi, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti y tú no te conviertas a ellos.»
En este año el Señor restaurara matrimonios, relaciones rotas, conflictos familiares, levantara el caído, se moverá una unción especial para rescate de los perdidos y apartados. La iglesia debe moverse con denuedo y una acción contundente para predicar y testificar del poder de Dios para la restauración.
Año para la Restitución.
“Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado”(Joel 2: 25-27)
Restitución: del hebreo Shalám que significa: reembolsar, remunerar, recompensar, premiar, devolver por completo; implica reparación del daño o herida. Cuando se habla de «restitución» en líneas generales, se habla de recuperar lo que se ha perdido, de volver a tener con uno lo que alguna vez fue nuestro.
La llamada ley de restitución fue una de las tantas instrucciones que Dios le dio a Israel, la cual trataba acerca de cómo manejar las situaciones de aquellos que habían sido robados o habían padecido alguna perdida injustamente. Toda ley dada por Dios para aplicar en la vida cotidiana, a la vez era una instrucción espiritual para Israel.
Para comenzar, primeramente podemos decir que Dios no es el causante o promotor de la perdida o el robo de lo que hayamos padecido. El instauro la ley de restitución precisamente para ayudar al damnificado a contrarrestar la injusticia o el abuso recibido y ser indemnizados. No es posible que el mismo Dios que da una ley para recuperar lo perdido haya originado las pautas para recuperarlas. Más de una vez he escuchado a personas echarle la culpa a Dios por todo lo malo que les sucede y ven en el mundo. Cuando miramos la vida de muchos cristianos, o la nuestra, vemos que a lo largo de los tiempos muchas cosas se han perdido e ilusiones rotas han quedado. Lo que necesitamos determinar como primer paso hacia la restitución, es saber quién es realmente el ladrón que viene contra el Pueblo de Dios. Identificarlo es imprescindible.
En aquella época para poder recibir el beneficio de la ley de restitución de lo perdido, se hacía necesario encontrar al ladrón. En Éxodo 22:2 leemos: si el ladrón fuere hallado; en el v.4 si fuere hallado (el ladrón); y en el v. 7 si el ladrón fuere hallado como paso inicial hacia la restauración. Al estudiar este pasaje bajo la óptica del Nuevo Testamento, nos damos cuenta que el ladrón no es más ni menos que el diablo, el cual ha desatado su espíritu vengativo contra los escogidos de Dios para hacerles experimentar perdidas de todo tipo, sea financiera, comercial, familiar, ministerial, etc. En la Biblia vemos al diablo como el causante de las pérdidas que los hijos de Dios han sufrido a través del tiempo. En el principio el enemigo les robo a Adán y Eva la comunión con Dios (Génesis 3); el enemigo fue el causante de las pérdidas de Job, un hombre fiel y justo. Jesús fue constantemente atacado por el durante su ministerio terrenal, y la gente a la cual Jesús libertaba, sanaba, habían sido maltratados previamente por el diablo. Las Cartas Apostólicas del Nuevo Testamento escritas, entre otros por Pablo reflejan su lucha contra el enemigo ((1 Tesalonicenses 2:18; 1 Timoteo 5:13-15; 1 Juan 3:8). El enemigo se ha movido durante bastante tiempo causando pérdidas al Pueblo de Dios, y la mayoría hemos permanecido callados, pasivos y resignados. ¡En este tiempo el Espíritu Santo nos está impulsando a poner las cosas en su debido lugar, a fin de poder recuperar lo que hemos perdido injustamente alguna vez con la ayuda del Señor. Es tiempo de accionar y que mejor hacerlo con la planificación de la Palabra de Dios!
En este año, lo que se había comido la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta nos será devuelta. Restitución significa, que seremos compensados el doble de lo que se había perdido (Ex 22: 7).Habrá una unción de Dios, que se moverá para devolvernos lo que se nos había quitado y aun el doble vendrá a nosotros.
Es probable que a medida que va oyendo esta palabra, esté pensando y haciendo una lista mental de lo que el enemigo le ha robado durante todo este tiempo Usted, siente dolor en lo profundo de su corazón. El Señor le está diciendo proféticamente, a través de este mensaje, que este es su tiempo para poder recuperar lo que el enemigo le ha hecho perder en el pasado. ¡Esta si es una buena noticia!
Año para el encuentro de nuestro Cronos con Su Khairos.
“En tu mano están mis tiempos, líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores» (Salmo 31:15)
Eclesiastés en el capítulo 3 establece que todos tenemos tiempo (cronos = tiempo de años y kairos = tiempo de oportunidades). En estos nuevos compas que se abre en los años venideros notaremos que el Khairos de Dios hará coalición nuevamente con el Cronos o el tiempo del hombre pues estamos en los últimos días.
El tiempo es tesoro que se puede invertir o derrochar. Pero no puede almacenarse; DEBE SER USADO. De no entender la visitación del Señor a través de su tiempo, muchos perderán su tiempo favorable por no caminar en los planes y propósito de Dios.
Es importante al estudiar los tiempos de Dios, considerar el significado bíblico. En el griego bíblico los términos más usados para tiempo son: «Cronos» y «Kairos». Veamos el significado de éstas dos palabras:
1) Cronos: lapso de tiempo, duración de tiempo. Raíz de la palabra cronometro y sus derivados.
Hablamos del tiempo terrenal, que se puede medir. Dios estableció con la creación el sol, la luna y las estrellas para medir los tiempos terrenales (Génesis 1:14-18), y por eso las unidades de medida de nuestro tiempo: milenio, siglo, año, mes, día, horas, etc. Es el tiempo del hombre que podemos medir.
Génesis 1:14-18 «Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para Días y años… E hizo Dios las dos grandes lumbreras… una para señorear en el día y otra para señorear en la noche.. y para separar la luz de las tinieblas».
2) Kairos: medida correcta, ocasión, período definido, tiempo oportuno, tiempo favorable, momento señalado y preciso. Mientras que Cronos marca cantidad, Kairos marca calidad, Romanos 5:6 «Porque Cristo, cuando éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos».
Podemos concluir entonces que Kairos es el tiempo oportuno y diseñado desde el cielo, dónde Dios interviene en la vida de los hombres de una manera sobrenatural y poderosa. Tiempo diseñado por Dios en el cielo, que se manifiesta en la tierra, para bendición de los hombres. Aquí debemos velar y estar preparados para los cambios de Dios en su perfecto tiempo.
Año para activar lo que estaba detenido.
En este año lo que estaba detenido, por mucho tiempo o de corto de tiempo se va a activar. Dios va a mover lo que no avanzaba. Son tiempos del fin, y el Señor con su poder manifestara su brazo fuerte para hacer que todo lo que estaba detenido avance y los propósitos relacionados con el Evangelio accionen.
» Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos..» (Isaías 45:2)
Año para abrir nuevos Pozos y llegar una nueva unción.
Este es un año para abrir nuevos pozos y renovarnos en el Señor con una unción fresca. La actitud es la de Buscar más a Dios y buscar nuevas fuentes de agua, ello representa una nueva unción que viene, para impulsarnos a seguir creciendo, y sostenernos en el Señor. Esta nueva unción traerá mayores manifestaciones de los dones de Poder: con grades Sanidades, Milagros y manifestaciones contundentes del don Fe.
«Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado.»(Gen.26.18)
«Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos..»(Isaías 43:19)
Año de reinicios.
Este será un año de muchos reinicios, donde ciclos que ya caducaron se cerrarán y se abrirán nuevos ciclos que te harán avanzar y ascender a niveles de mayor altura. También este año entrarás a un tiempo acelerado de crecimiento espiritual y crecimiento en tu nivel de influencia y de impacto.
Ya no llores el pasado, no te lamentes de lo que quedó atrás, pues si no lo haces no podrás avanzar hacia adelante, a lo que Yo diseñé para ti para esta nueva estación. Tu llamado es a avanzar, extenderte hacia adelante, declara el Señor.
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14
Año donde el discernimiento y la actitud de la guerra espiritual.
