(1ª. Samuel 17:28)
Dr. Roberto Velazco R
Pastor Iglesia Bethesda Internacional.
David era solo un adolescente cuando llego a la batalla entre Israelitas y filisteos. No era parte del Ejercito israelí, sino que solo estaba llevando alimento a sus hermanos. Cuando llego al campamento oyó las burlas de Goliat, y dentro de sí, se indignó y dijo no hay nadie aquí que ponga en su puesto a este incircunciso, y le dijo a los solados del ejército: ¿no hay aquí alguien que pueda dar la cara por nuestro pueblo? .Su hermano oyó lo que él había expresado sus inquietudes por lo que estaba viendo y oyendo. En 1ª Samuel 17:28 se encuentra registrado lo que el hermano le dijo a David: “Eliab el hermano mayor de David lo oyó hablar con los hombres y se puso furioso con él. Le reclamo: ¿Qué has venido a hacer aquí?
Cuando Samuel llego a la casa de Isaí (el Padre de David) para ungir el nuevo Rey (recordemos que ya Saul había sido desechado) llevo unas perspectivas equivocadas. El miraba los aspectos externos, las características notorias de los hijos de Isaí. Pensaba era Eliab o cualquiera de sus hermanos, nunca se imagino que pudiese ser David. Lo subestimo por su juventud y la precariedad de su protagonismo en la sociedad como alguien competitivo, más Dios le dijo que seria David el menor de sus hermanos el nuevo Rey de Israel. Eliab se sintió despreciado, y eso genero Rechazo. La gente rechazada, rechaza a otros generando un círculo vicioso que da oportunidad a los demonios para oprimir. Hay una delgada capa entre rechazo y resentimiento. El rechazo pronto se puede convertir en rabia y resentimiento y de allí a la opresión demoniaca solo hay un paso.
A nadie le gusta sentirse rechazado. Las opiniones de los demás cuentan. A nadie le gusta sentir que no es lo suficientemente bueno. Una palabra aun, sin la intención de dañar, puede darnos en la mente y en el corazón.
El Rechazo es la ausencia o la percepción de la ausencia de amor significativo. El rechazo puede ser doloroso y afectar profundamente las emociones y la autoestima de una persona. Es importante reconocerlo y abordarlo para mantener relaciones saludables y cuidar nuestra salud mental. Una pequeña semilla de Rechazo puede causar estragos en el tiempo.
Hay dos tipos de Rechazo:
(1) El Rechazo manifiesto o evidente:
- Cuando un niño no es deseado o no amado y el padre dice: “Ojalá que nunca hubieras nacido”
- “No sirves para nada y nunca servirás.”
- “Eres una mala persona”
- “Nunca llegaras a ser una persona de éxito”
(2) El Rechazo oculto usualmente no intencionado:
- Sobreprotección.
- Actuación Premeditada, amor condicional p/e Te amo si….
- Hay tres reacciones diferentes en los niños por amor condicional: (c.1) Actuar excesivamente para buscar aceptación, (c.2) Apartarse o Aislarse, (c.3) Rebelión.
- Cuando los papas querían varón y nace una hembra.
La experiencia del rechazo puede producir varias consecuencias psicológicas adversas tales como baja autoestima, agresión, y depresión. También puede producir sentimientos de inseguridad emocional y aumentar la sensibilidad ante rechazamientos posteriores. El rechazo desencadena respuestas en el organismo que pueden aumentar el riesgo de una persona de padecer enfermedades como asma, artritis, enfermedad cardiovascular y depresión.
Dios nos creó con un propósito y un plan. Nunca debemos compararnos con los demás. Lo que Dios nos ha dado es único. No debemos sentirnos menos que nadie. Cada uno de nosotros estamos marcados con un destino para cumplir una asignación en esta Tierra. Algunas personas se dejan usar por el enemigo para golpear o herir el corazón de muchos por malas apreciaciones, envidias o mala intención. En Cristo hemos sido creados en el nuevo nacimiento para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas (Efesios 2:20).
La Victoria de Cristo en la Cruz, vence el gigante del Rechazo. Dios te ve como su hijo muy querido: “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5 en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.” Vemos que:
- Se Revelo a nosotros en Cristo.
- Nos escogió.
- Nos Llamó.
- Nos ha demostrado su amor. Pablo Escribió: “Y si hijos, también herederos; herederos de Dios, y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”
Dios no te acepto por algo que hubieras hecho, sino simplemente porque te amaba. 1ª Juan 4:19 dice: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.” Dios te ama tanto, que estuvo dispuesto a pagar un precio enorme para tenerte cerca de Él, la muerte de Jesús, su propio hijo, en la cruz. Los me “gusta” del Facebook del Instagram o cualquier red social no es tan significativa como el demostrado por Dios en su hijo Jesucristo al morir en una Cruz de Vergüenza.
Tu valor no está envuelto alrededor de lo que tu logres, sino que esta anclado para siempre en el hecho de que Jesús fue entregado por ti. Fuiste creado para ser aceptado y abrazado por tu padre celestial (Efesios 1:4). La versión NTV de este capítulo Uno verso 4 dice: “Incluso antes de haber hecho el mundo, Dios nos amó y nos eligió en Cristo para que seamos santos e intachables a sus ojos.” Dios te mira y te dice “tu eres aceptado”. Todo lo que tienes que hacer es recibir lo que Jesús hizo por ti.
Porque Dios te creo y Cristo te ha hecho aceptable, no tiene que preocuparte por lo que las otras personas digan de ti. ¿Como te seria vivir en esta verdad?
Tu vives de la aceptación de lo que Dios dice de Ti y no de la aceptación de los demás o de lo que más digan. Cuando llegues a darte cuenta de esto, el gigante del rechazo se vendrá abajo.
