Título: ¿Por qué buscas entre los muertos al que vive?

“.¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. “(Lucas 24:5)

                                                                                    Preparado por: Pastor. Roberto Velazco R

Introducción

Hermanos, buenos días. Esta mañana no es una mañana cualquiera. Es la mañana en la que conmemoramos que la muerte perdió su poder, el sepulcro fue avergonzado y la esperanza volvió a nacer.

Las mujeres fueron al sepulcro con tristeza, con especias, con el corazón roto. Iban a ungir un cadáver. Pero un grupo de Ángeles les hicieron una pregunta que cambió el curso de la historia:

“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?”

Esta frase, registrada en Lucas 24:5, es la pregunta que los ángeles les hicieron a las mujeres en la tumba vacía de Jesús, indicando que Él no estaba allí porque había resucitado. Esa afirmación Representa un cambio de perspectiva del duelo y la muerte hacia la esperanza, la vida eterna y la fe en la resurrección.

Hoy quiero detenerme en esa pregunta. Porque muchos de nosotros, aunque creemos en la resurrección, seguimos buscando a Jesús en lugares donde Él ya no está.

I. ¿Dónde estamos buscando a Jesús? 

A veces buscamos a Cristo de manera equivocada creando expectativas que no pueden satisfacer nuestra más honda necesidad, veamos cuales son algunas de ellas:

1. En tradiciones religiosas vacías

Vamos a la iglesia por costumbre, cantamos por inercia, oramos sin fe. Pero Jesús no está en rituales sin corazón. Él es vivo, no un recuerdo.

2. En culpas del pasado

Seguimos cargando con errores viejos, condenándonos por lo que ya fue perdonado en la cruz. Pero el que vive no te llama a vivir en el lamento, sino en la libertad.

3. En emociones pasajeras

Queremos sentir lo mismo que sentimos en un campamento o un culto especial. Pero Jesús no es una emoción; es una persona viva que camina contigo hoy.

4. En sepulcros que nosotros mismos construimos

Sepulcros de amargura, de fracaso, de sueños muertos, de relaciones rotas. Ahí buscamos consuelo, pero solo encontramos silencio.

 

Pausa reflexiva: ¿En qué sepulcro estás buscando hoy al que vive?

II. La resurrección cambia todo.

1. Cuando Jesús resucitó, el universo entero cambió de eje. Ahora:

 

a. La muerte ya no tiene la última palabra. Tu enfermedad, tu crisis, tu dolor no son finales. Son capítulos de una historia que continúa en victoria.

b. El pecado fue derrotado. No hay condenación para los que están en Cristo. El que vive te justifica.

c. El mañana es seguro. Porque Él vive, tú también vivirás. Tu familia, tu ministerio, tus sueños están en manos de un Dios resucitado.

Ilustración:

Imagina que alguien busca a un ser querido en un cementerio, pero ese ser querido está en su casa, tomando café. Es absurdo, ¿verdad? Pues igual de absurdo es buscar a Cristo entre muertos. Él está en la casa del Padre, y también está aquí, en medio nuestro.

III. ¿Dónde debemos buscar al que vive?

La Biblia nos muestra tres lugares donde encontramos al Cristo resucitado:

1. En su Palabra

Jesús dijo: “Escudriñad las Escrituras, porque ellas dan testimonio de mí”. Cuando lees la Biblia con fe, Él se revela vivo.

2. En la comunión con el Espíritu Santo

Él prometió: “Estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. No lo busques solo en un lugar físico, búscalo en oración, en adoración, en intimidad.

3. En el amor al prójimo

“Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo”. También se revela en el hermano necesitado, en el abrazo al caído, en la misericordia.

4. En la certeza de nuestra futura resurrección

No buscamos a Jesús con temor, sino con esperanza. Porque, así como Él venció la muerte, nosotros también resucitaremos.

IV. Aplicación práctica: Sal del sepulcro hoy.

1. Esta mañana, Dios te dice:

a. Deja las especias. Ya no unjas muertos.

b. Deja de mirar al pasado. Jesús no está ahí.

c. Deja de cargar con lo que Él ya sepultó.

 

2. Toma tres decisiones hoy:

a. Perdona a quien te hirió. No lo arrastres más al sepulcro del rencor.

b. Levántate de tu postración. Dios tiene un propósito para ti esta semana.

c. Cree que Cristo vive en ti y por ti.

Conclusión

Hermanos, el ángel preguntó: “¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?”

Hoy, esa pregunta es para ti. 

1. No busques vida donde hay muerte.

2. No busques esperanza en el desierto.

3. No busques consuelo en el vacío.

¡¡¡Jesús resucitó. Está vivo. Y porque Él vive, tu mañana es de victoria.!!!!

Oración final

Señor Jesús, gracias porque no estás en un sepulcro. Perdón por buscarte en lugares equivocados. Hoy queremos encontrarte vivo en tu Palabra, en la comunión y en el amor. Quita de nosotros todo lamento que no viene de ti. Que esta resurrección sea real en nuestra vida. En tu nombre, amén.